Libro del Centenario RSCE
L.O.E., un aumento considerable de la participación en exposiciones caninas y la aparición de tiendas especializadas, clínicas y consultorios veterinarios, peluquerías caninas y un largo etcétera de estableci- mientos dedicados a los perros en todas las ciudades de España. Algunas marcas comerciales se volcaron con las exposiciones caninas, dotándolas de un patrocinio sólido y solvente, como prueban los anuncios que aparecían en la prensa generalista de la Exposición Canina de Madrid desde 1987. Algunos de nuestros criadores más destacados se hicieron famosos por sus apariciones en anuncios televisivos, dando lugar incluso a las parodias de los grupos humorísticos de la época, como Martes y Trece o Los Morancos. Toda esa atención mediática y popular hacía que las empresas del sector encontrasen un excelente canal de promoción en las exposiciones caninas y, por su- puesto, que la Exposición Mundial fuese el mejor escaparate posible para mostrar sus productos a un mercado en progresión. Además de la excelente coyuntura económica, el equipo humano encargado de la organización cum- plió, en palabras de expositores, jueces y medios de comunicación, a la perfección, asistiendo así entre el 14 y el 17 de Mayo a una de las mejores mundiales organizadas hasta esa fecha. En contraposición con lo sucedido en el Hipódromo de la Zarzuela en 1983, donde quedaron al descu- bierto las carencias de una cinofilia pasada de moda, en Valencia se proyectó una imagen de dinamismo y modernidad acorde al ritmo que marcaba el país en general. Habían pasado ochenta años desde la primera ex- posición organizada por la Real Sociedad Canina de España en el madrileño parque del Retiro en 1912 y, por fin, cumpliendo los anhelos de algunos de sus fundadores, especialmente del Conde de Léri- da, nuestra cinofilia se podía codear en igualdad de condiciones con la de otros países de más tradición y desarrollo. El personal y los servicios profesionales de las di- ferentes empresas auxiliares de la Feria de Valencia dieron la talla y consiguieron que todo estuviese en perfecto estado de revista a lo largo de los cuatro días de exposición. La Real Sociedad Canina aportó toda su experiencia y el aprendizaje de los últimos años, gestionando exposiciones cada vez mayores y asistiendo a los principales eventos celebrados inter- nacionalmente, para que, ésta vez sí, todo funciona- se como un reloj. Se contó con un plantel de jueces amplio y variado, con especialistas destacados en las razas de mayor número de inscripciones y, aunque nunca llueve a gusto de todos, no se pudo hablar en esta ocasión del más mínimo asomo de chauvinismo, pues fue- ron mayoría los Campeones del Mundo procedentes 1911-2011, R.S.C.E.: Cien años de selección y mejora 170
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