Libro del Centenario RSCE

Después de la Mundial de Madrid en 1983 y debi- do al fracaso que supuso en muchos sentidos y las críticas recibidas tanto dentro como fuera de nues- tro país, muchos dudaban de la posibilidad de que se volviese a celebrar un evento de tal magnitud en España en muchos años. No fue así. En la Asamblea General de la Fédération Cynologique Internationa- le de 1988 se decidió conceder a nuestra Real Socie- dad Central para el Fomento de las Razas Caninas en España la organización de la Exposición Mundial Canina de 1992 a celebrar en la ciudad de Valencia. Para esta ocasión se trabajaba con el bagaje de cono- cer todo aquello que había fallado en 1983 y por esa razón se eligió Valencia como sede, al poder contar con un recinto ferial cerrado y climatizado, amplio, moderno y en una ciudad en franco desarrollo, do- tada con las infraestructuras necesarias para garan- tizar el desplazamiento y alojamiento de todos los participantes. Esta vez sí se superaron los siete mil participantes, cifra que unos años antes se había marcado como un objetivo ciertamente irreal. 1992 fue un año muy especial para España. Para mu- chos es una fecha mágica, cargada de emoción y de ilusiones, que puso a nuestro país en el panorama internacional como una nación moderna, desarro- llada y que se había sacudido todo el polvo de la chaqueta acumulado desde hacía muchos años. Ha- bían pasado seis años desde nuestra entrada en la Comunidad Económica Europea y las ayudas recibi- das se habían empleado bien, en infraestructuras y modernización de un país que no paraba de crecer, económica y demográficamente, demostrando, ade- más, una gran vitalidad en todos los campos, con especial proyección en lo cultural y deportivo. Dos acontecimientos de carácter universal, como la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona, marcaron la agenda de un año que incluiría, tam- bién, la Capitalidad Cultural Europea para la ciudad de Madrid y, en un plano más particular, pero esen- cial para todos los cinófilos, la Mundial Canina de Valencia. Como sucediera unos años antes, una de las prime- ras cosas que se realizaron desde la Real Sociedad Canina de España fue un concurso para la creación de un logotipo y cartel anunciador de la Exposición, dotándolo con doscientas mil pesetas de premio y cuyas bases se anunciaron en los principales perió- dicos de todo el país durante el mes de Septiembre de 1990. Una de las claves para el éxito de la Exposición Mundial Canina de Valencia fue el apoyo recibido por parte de importantes casas comerciales. El sector de los animales de compañía, especialmente el de los perros, estaba en un desarrollo imparable desde finales de la década de los noventa, lo que se tradu- cía en un mayor número de cachorros inscritos en el 8 capí- tulo 1992: EXPOSICIÓN MUNDIAL CANINA 169

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