Libro del Centenario RSCE
gran parte a la publicidad que del evento se había hecho en prensa, radio y televisión, pero no sirvió para afianzar una afición que crecía cada día ni se aprovechó la circunstancia para acercar el fenómeno del perro de raza y de la cinofilia a un gran público ávido de una información que no tuvo. La leyenda de Tigre Pero no todo fue malo en aquella Exposición Mun- dial. Hubo tiempo también para los perros, para dis- frutar con la puesta de largo de algunas de nuestras razas españolas, como el Perro de Agua, en pleno proceso de recuperación y por encima de todo, fue la exposición de Tigre, el extraordinario Mastín Espa- ñol que D. Luis Esquiró había recuperado del campo y al que D. Carlos Salas llevaría hasta lo más alto del podium de la Exposición Mundial en un trabajo de presentación, o más bien de colaboración entre un hombre y un perro, digno de mención y elogio. Tigre ya había sido Campeón Mundial un año antes en Dortmund, pero en realidad no era un perro de exposición. Se había hecho adulto en el campo, tra- bajando como han hecho los mastines desde tiem- pos inmemoriales hasta que D. Luis Esquiró acudió a verlo y decidió incorporarlo a su plantel de cría. No era un animal fácil. Tenía un carácter fuerte y muy empecinado y si no estaba dispuesto a cola- borar no había forma de hacerle moverse. Por eso fue tan importante su relación con D. Carlos Salas, su handler y presentador en muchas exposiciones, en muchos momentos que sirvieron para afianzar la leyenda del Mastín Español, probablemente, más fa- moso de todos los tiempos. Ganar la raza en el ring del Hipódromo de la Zar- zuela no fue fácil pues tuvo en su hija Marta a una excelente contrincante, poniendo en serias dudas al juez, D. Pedro Ramos, quien finalmente optaría por mandar a Tigre al grupo, en aras a su mayor espec- tacularidad y presencia. El Grupo 2 siempre ha sido la piedra más dura de roer en una exposición canina. Los ejemplares presentes son muchos y de gran cali- dad y en aquella ocasión Tigre debía luchar incluso contra una leyenda aún más grande, la del Dr. Gio- vanni Morsiani, con toda seguridad el nombre más mítico que ha dado la raza San Bernardo a lo largo de la historia. El propio Morsiani fue el primero en felicitar a Carlos cuando ganó el disputado grupo. Una vez en el Best In Show final, todas las posibi- lidades estaban abiertas. Primero tuvo que vencer Tigre en la final de las Razas Españolas, lo que con- tribuyó a acrecentar su cansancio en un día de calor bochornoso. Carlos pudo acomodar a Tigre en uno de los boxes de la Cuadra Mendoza, pero aún así no estaba seguro de que pudiera sobreponerse y dar una última muestra de su majestuosidad. Fue pisar el césped en la zona habilitada como Ring de Ho- 1911-2011, R.S.C.E.: Cien años de selección y mejora 156
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