Libro del Centenario RSCE

Sofía adora los perros y sus preferencias personales se inclinan por razas de compañía como el Yorkshire Terrier, Maltés, Shih Tzu o Lhasa Apso, raza de la que crió algunos campeones contando con una exce- lente base con ejemplares importados de los mejores criaderos del mundo, como Saxonsprings. D. Juan Carlos mostró siempre una mayor inclina- ción hacia razas deportivas y de caza, con especial predilección por el Pastor Alemán y el Golden Re- triever, siendo pionero en la cría y exposición de esta raza con el conocido afijo de “El Valle Negro”. El día de la inauguración de la Mundial, las cámaras de los periodistas asistentes recogieron el momento en el que se les hacía entrega de un bonito cachorro de Mastín Español. Las tribunas del Hipódromo de la Zarzuela fueron, durante los cuatro días de exposición, testigos del desfile de caras conocidas. No sólo la Familia Real, destacados miembros del Gobierno y del Ayunta- miento de Madrid honraron y dignificaron el evento con su presencia. También hubo espacio para la fa- rándula, como el caso de la conocida actriz norte- americana Bo Derek que fue testigo de los juicios del Mejor Ejemplar de la Exposición. Las revistas especializadas de la época recogieron con un gran despliegue de medios cuanto sucedió en la Zarzuela, pero también se tuvo la atención de la prensa generalista. Algunos periódicos, como el ABC, dedicaron extensos reportajes previos a la Mundial, centrando sus informaciones en las razas españolas, el número de asistentes, sus diversas pro- cedencias, etc... Pero lo que se presumía como el acontecimiento más importante de la cinofilia española en el siglo XX quedó ensombrecido por diferentes motivos. Por un lado, la participación prevista de más de 7.000 ejemplares quedó reducida a 3.130, cifra que, si bien era importante teniendo en cuenta el tamaño normal de nuestras exposiciones de la época, queda- ba muy lejos de las optimistas cifras manejadas por los organizadores. Una serie de factores imprevistos, no achacables a la organización, hicieron que la exposición no fuera como todos habían esperado. El reflejo de la exposición en los diferentes medios de comunicación distó mucho de ser positiva y para la mayoría de los que participaron en ella, de una u otra manera, lo que se había visto como la gran opor- tunidad para nuestra cinofilia de darse a conocer de- finitivamente al exterior, se convirtió en un fracaso del que nos iba a costar salir. Algunos presagiaron incluso que habrían de pasar muchos años antes de que España pudiese ser de nuevo sede de una Ex- posición Mundial, pero lo cierto es que la segunda oportunidad no tardaría tanto en llegar y esa vez sí se aprovecharía hasta las últimas consecuencias. La asistencia de público fue muy grande, debido en 1911-2011, R.S.C.E.: Cien años de selección y mejora 155

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