Libro del Centenario RSCE
Carlos Cuenca del Río, y D. Víctor Lorente Sorolla. Aquel año de 1981 fue el primero en el que se aprue- ba una ayuda económica para aquellos exposito- res que acudan con ejemplares de razas españolas a la Exposición Mundial de Dortmund, Alemania. Como requisito se estableció que el ejemplar en cuestión debía tener, al menos, un C.A.C. o R.C.A.C. y el montante individual de la ayuda sería de 10.000 pesetas. En la misma dirección de promocionar las razas caninas autóctonas, se acordó hacer una provisión de 50.000 pesetas para premios en las respectivas Monográficas. Para aumentar el rigor de los libros genealógicos se deroga la medida que permitía que un perro pasase del R.R.C. al L.O.E. en razón de los premios obtenidos. Otra de las medidas significativas de la época es la aprobación definitiva para la elaboración de un bo- letín trimestral que se editaría con el título de “El Perro en España” y del que sería responsable el Vi- cepresidente 1º D. Javier Sánchez, conocedor de la materia al ser editor de la revista canina “Doggy People”. Fue también D. Javier Sánchez quien propuso un cambio en el Reglamento del Campeonato de Espa- ña, incluyendo la necesidad de obtener, al menos, un Excelente en la Monográfica de aquellas razas que contasen con un Club reconocido. La Exposición de Primavera de Madrid seguía sien- do la estrella del calendario y en 1981 reunió a casi mil ejemplares, a pesar de la poca ayuda recibida por parte de las instituciones oficiales. Las exposiciones habían dejado de ser un aconte- cimiento social para convertirse en uno verdadera- mente cinófilo, a pesar de que ello conllevase una menor atención mediática por parte de la prensa ge- neralista. Rumores infundados En la Asamblea General celebrada en 1981 algunos socios comentaron los rumores que les habían lle- gado acerca de la no celebración de la Exposición Mundial de 1983 en Madrid, pensándose como al- ternativa en Holanda. Lo cierto es que, durante un tiempo, algunos dirigentes de la Fédération Cynolo- gique Internationale se plantearon el tema y fueron más ambiguos de lo que habría sido oportuno, pero finalmente la candidatura madrileña fue confirmada como sede oficial previo a la Asamblea General de la Fédération Cynologique Internationale de 1981 en la que se ratificaría la decisión y a la que acudieron como delegados D. Valentín Álvarez y D. Andrés del Río. Holanda sería finalmente la sede de la Mundial de 1985, después de México D. F. que habría de su- ceder a Madrid. 1911-2011, R.S.C.E.: Cien años de selección y mejora 141
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