Libro Razas Españolas

Brazo: Muy poderoso. Codo: Fuertes y pegados a la caja torácica. Ángulo húmero-radial próximo 125°. Antebrazo: De osamenta recia. Rectos y potentes. Metacarpo: Visto de lado poco inclinado. Es prácticamente la continuación del antebrazo. Pies delanteros: De gato. Dedos apretados. Falanges fuertes, altas y bien arqueadas. Uñas y almohadillas robustas y duras. Membrana interdigital moderada y provista de pelo. MIEMBROS POSTERIORES: En conjunto: Potentes, musculados. Vistos de lado adecuadas articulaciones. Vistos de lado y de atrás correctos aplomos. Corvejones sin desviaciones. Deben ser capaces de impulsar al perro con facilidad, fuerza y elegancia. Muslo: Fuerte y musculoso. Ángulo coxo-femoral cercano a los 100°. Rodilla: Ángulo femoro-tibial cercano a los 120°. Pierna: Larga, musculosa y de huesos fuertes. Corvejón: Ángulo abierto, cercano de los 130°. Metatarso: Bien marcado, con nítida apreciación del tendón. Presencia o no de espolones que pueden ser simples o dobles, admitiéndose su amputación. A igualdad de méritos se debe preferir la presencia de espolones dobles. Pies traseros: De gato, ligeramente ovalados. Algo más alargados que los pies delanteros. IX. Movimiento La marcha preferida es el trote que ha de ser armónico, potente y elegante sin tendencia a la lateridad. Sin ambladura. X. Piel Elástica, gruesa y de color rosáceo, con pigmentaciones más oscuras. Todas las mucosas deben ser negras. XI. Pelaje Pelo: Tupido, grueso y moderadamente largo. La longitud media ideal fijada sobre el centro de la línea superior es de 6 a 9 cm, siendo más largo en la espalda, el cuello, bajo el vientre y detrás de brazos y piernas, además del penacho de la cola, cuya textura no es tan cerdosa como en el resto del cuerpo. El pelo ha de ser cerdoso, no lanoso. Color: Básicamente blanca y siempre con máscara bien definida. Eventualmente manchas del mismo color que la máscara repartidas por el cuerpo de forma irregular, pero bien marcadas. Orejas siempre manchadas. No son deseables los ejemplares tricolores ni los totalmente blancos. Cabos y extremos siempre blancos. La máscara debe ser bien concreta y los bordes de las manchas preferiblemente bien definidos. El nacimiento del pelo debe ser lo más claro posible, siendo el ideal blanco. Los colores más apreciados son, por orden de preferencia, blanco puro o blanco nieve con manchas gris medio, dorado amarillo intenso, pardo, negro, gris- plata, beige claro, arena, jaspeado. No son deseables para las manchas colores rojos ni para el fondo un color blanco-amarillento. XII. Tamaño No existe límite máximo en la talla, siendo siempre más valiosos, a igualdad de proporciones, los ejemplares de mayor alzada. Las razas caninas españolas - Spanish canine breeds 113

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